Alimentación infantil, recetas de papillas y menús familiares


PESCADO / trucos para camuflar el pescado

El pescado es un alimento que a menudo no gusta a los peques. Sin embargo, existen algunos trucos para camuflarlo e introducirlo en la alimentación. Antes de escribir los trucos, os diré que, en el peor de los casos, no pasa nada por no comer pescado:

-El pescado es rico en grasas. Estas grasas contienen los famosos ácidos amega3 y omega6. ¿qué pasa si nuestros hijos -o nosotros- no deseamos comer pescado o no nos sienta bien? ¿tendremos carencias? pues no necesariamente. Estos ácidos se pueden encontrar también en los frutos secos y en los aceites vegetales (aceite virgen de girasol, de lino, de germen de trigo…). Si compramos estos aceites, que normalmente se venden en tiendas de dietética, y los tomamos en frío, por ejemplo para aliñar ensaladas, no nos faltarán “omegas”. Pensad que los vegetarianos no comen pescado, como tampoco muchas personas que viven en zonas alejadas del mar.

-El pescado es rico en vitaminas. Sobre todo, tiene vitaminas A y D, precisamente situadas en su grasa (por lo que los pescados azules, más grasos, aportan muchas vitamina). Si no podemos comer pescado, por alergias, por vegetarianismo o simplemente porque no soportamos su sabor, podremos obtener las vitaminas A y D de los productos lácteos, sobre todo de los más grasos como la leche entera, el queso o la mantequilla.

-El pescado es rico en minerales. Pero si tomamos abundancia de hortalizas crudas, fruta, frutos secos, leche y huevos, podemos contrarrestar la falta de pescado.

Dicho esto, no olvido que el pescado forma parte de nuestra dieta, que es sabroso y nutritivo y que vale la pena comerlo. Así que si vuestros niños no se convencen con el argumento de las vitaminas y los ácidos grasos esenciales, aquí van algunos trucos:

1.-albóndigas de pescado: se desmenuza el pescado que queráis (por ejemplo merluza), con una lata de atún, miga de pan mojada en leche, ajo y perejil. Se hacen bolas que se enharinan y se fríen igual que las albóndigas normales. Quedan bien con verduritas y patatas a cuadritos o con una salsita de crema de leche.

2.-atún del bueno… como los niños suelen aceptar bien el atún de lata, cuando hagáis pasta o arroz con atún, probad a sustituir el de lata por el normal, bien cocinado y desmenuzado. Mezclado con el tomate y el queso, se lo comerán sin darse cuenta.

3.-ensalada de patatas y bacalao: se mezcla en un bol patatas hervidas a dados, trocitos de bacalao, tiras de jamón york y un huevo duro troceado. Se añade mahonesa y ¡a la mesa!

4.-rollitos de salmón: se hace una pasta con lechuga picada, salmón (del fresco, previamente cocido y desmenuzado), y tomate picado, un poco de mahonesa y sirve como relleno de un crèpe o para hacer sandwich, etc.

5.-el tradicional pescado rebozado… pero este truco se lo sabe todo el mundo!

6.-recordad que el marisco tiene maravillosas propiedades nutricionales. El que un niño coma una sopa con gambas peladas equivale a una dosis de pescado. Lo mismo si se zampa unos cuantos mejillones al vapor como aperitivo (o incluso los de lata, siempre que no se abuse de ellos). A veces se piensa que estos productos son caprichos y que apenas alimentan, pero no es así.



La lactancia materna
marzo 10, 2008, 11:22 pm
Filed under: INFORMACION SOBRE ALIMENTACIÓN

En este blog sobre alimentación infantil no podía faltar alguna  referencia a la lactancia materna. La leche materna es un alimento vivo, que como tal contiene propiedades que las leches en polvo no pueden imitar, y protege el sistema inmunológico del bebé, no solo mientras mama, sino que le da una base de salud que puede alargarse muchos años.

Os dejo unos links que os pueden  ayudar si estáis embarazadas o tenéis bebés y la lactancia no os resulta fácil. Son webs sencillas y con muchísima información e incluso ayuda telefónica o online.

http://www.laligadelaleche.es/index.htmhttp://www.dardemamar.com/

http://www.lactando.org/

Y un interesante libro de uno de los pediatras más prestigiosos de nuestro país:

l_regalovida.jpg



transición de la papilla al alimento entero
marzo 10, 2008, 11:25 am
Filed under: INFORMACION SOBRE ALIMENTACIÓN, RECETAS PAPILLAS | Etiquetas: , , ,

¿y la transición al alimento sólido?

No, no es tan difícil como parece. Existen muchas formas y depende sobre todo del interés que muestre el bebé hacia los alimentos enteros. En general, se recomienda que aunque se les dé papillas, se les permita manipular (no solo comer, sino tocar, chupar, jugar… ¡¡¡ensuciarse!!!!) con trocitos de alimentos, a fin de que poco a poco se conviertan en algo cotidiano. Se les puede dar trozos de fruta, por ejemplo de plátano, o tortas de arroz y maiz, pan (cuando ya toman gluten), dados de patata u otras verduras tiernas y un largo etcétera que dependerá sobre todo de los gustos familiares a la hora de comer.

Todas sabemos que con un bebé en casa, se agradece poder comer tranquilos y por ello muchas parejas eligen comer o cenar cuando el bebé duerme. Es una opción que debe valorar cada uno, aunque también es cierto que si el bebé se acostumbra a compartir esa mesa familiar, mientras puede saborear algún trocito de lo que allí se sirve, se facilitan 3 cosas:

1.-será más fácil que acepte la alimentación sólida y variada, pues ya la conoce y la asocia a algo que sus padres también hacen

2.-aprenderá antes, por imitación, las normas sociales referentes a la alimentación

3.-mejora la comunicación familiar, pues lo cierto es que hoy en día casi no tenemos tiempo para compartir en familia.

En fin, es algo muy personal que cada familia debe valorar según sus necesidades. En cualquier caso, lo que sí es imprescindible es lo siguiente: JAMÁS SE DEBE DEJAR A UN BEBÉ COMER SIN SUPERVISIÓN ADULTA. CUALQUIER ALIMENTO ES SUSCEPTIBLE DE PROVOCAR UN AHOGO O DE SENTARLE MAL.

Resumen: Sistemas de transición papillas a sólidos:

1.-al principio, dejarle investigar y probar alimentos como juego. Una buena relación con la comida a estas edades puede ser la clave para que coman bien en el futuro. Pero si se fuerza demasiado, tanto en cantidad como en un exceso de variedad en poco tiempo, no es raro que cojan manías e incluso asco a algunos alimentos. Un bebé no debe llorar en la comida ni acabar vomitando por comer demasiado, es mejor que coma poco pero tranquilo y disfrutando del momento. Y si come poquito, siempre se le puede reforzar con más tomas de pecho o biberón. Recordad que el primer año de vida lo esencial es la leche, por delante de TODOS los demás alimentos.

2.-cuando veamos que lo va aceptando, se pasa a las papillas con tropezones. Por ejemplo, una papilla de verduras con trocitos diminutos de carne (o pescado, huevo duro, si ya los toma). Otra opción es hacer sopas espesas, con abundante pasta o arroz o legumbre. O mezclar un yogur con trozos de fruta.

3.-el último paso es que el peque consiga tomar un plato totalmente sólido, sin acompañarlo de purés ni caldos. Llegará un momento en que será capaz de comer un plato de pescado con su guarnición… pero todo lleva su tiempo y no es bueno correr.

La clave es la paciencia.




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